¿Murciélagos, yoyos poseídos, Game Boy Advance y críticas al capitalismo? Al parecer a Pocket Trap, el estudio indie de São Paulo que desarrolló Pipistrello and the Cursed Yoyo, les gusta mezclar ideas no convencionales. Es solo cosa de ver su juego anterior, Dodgeball Academia, que es un RPG que trata acerca de una escuela donde las batallas son jugando Dodgeball…o “Quemadas”… ¿”Naciones”? El juego de tirar una pelota eliminando al oponente “quemándolo”. Bueno, en el caso de Pipistrello nos presentan un innovador “Yoyovania”, un género acuñado por los propios Pocket Trap, que hace una curiosa mezcla entre la exploración de Zelda, la progresión de Metroid (o de un metroidvania), y la libertad de un mundo abierto, todo esto todo usando un Yoyo poseído como tu única arma.
¡Aquí te cuento de qué trata y de porqué deberías echarle un ojo al Pipistrello and the Cursed Yoyo!
Murciélagos, Yoyos y el capitalismo desatado

Nuestro protagonista se llama Pippit, un joven murciélago que sueña ser un maestro del Yoyo, pero que también tiene una vida de bastantes lujos que lo lleva a estar pidiendo constantemente dinero a su tía Madame Pipistrello, la matriarca de la familia Pipistrello, dueños de Pipistrello Industries que son quienes le dan energía a la ciudad de New Jolt City gracias a un descubrimiento patentado por ellos, lo que hace que las demás empresas de energía no puedan competir. Esto, y un aumento en los impuestos y aranceles para pagar los servicios de Pipistrello Industries, hace que los dueños de otras empresas rivales junten sus fuerzas para atacar a Madame justo en el momento en que Pippit estaba de visita para pedirle dinero. Este ataque, usando una de las máquinas de Pipistrello Industries, hace que el alma de Madame se divida en 5 partes: 4 partes en baterías gigantes y una en el yoyo de Pippit.


Aquí es donde comienzas el juego, con Pippit y Madame (dentro del yoyo), en una aventura por recuperar el alma completa de tu tía, recorrer y descubrir la ciudad, y a la vez derrotar a los 4 empresarios que usan estas baterías para mejorar sus negocios a costas de la gente de la ciudad. Superficialmente bastante sencillo y directo, pero con el transcurso de la historia, poco a poco nos vamos dando cuenta que los protagonistas no son tan nobles como aparentan, y vamos descubriendo más acerca de cómo la ciudad y la gente (y los propios protagonistas) se han visto afectados por la avaricia, el consumismo, y el querer estar en control de qué y cómo consume la gente a través del capitalismo desatado y conductas mafiosas. Ya sabes, una trama típica para un juego de aventuras con un yoyo en una ciudad con animalitos.

Toda la vibra

Uno de los más grandes atractivos que tuve al ver Pipistrello por primera vez fue que visualmente parece un juego olvidado de la época del Game Boy Advance, y no se esfuerza en ocultarlo, incluso, cuando comienza el juego, se nos presenta como un cartucho que está siendo jugado en una consola ficticia 3D llamada la Pocket Trap Game System. Dentro de las distintas opciones visuales del juego, puedes hasta activar, si así lo deseas, la opción de jugar en esta consola ficticia, con todo y el detalle de que si presionas un botón en la vida real, se presiona en la virtual; claro está que ésta no es la forma más cómoda de jugar, pero si así lo deseas, puedes tener hacerte la vida más difícil intentado pasar la aventura de esta forma. En un principio había probado la demo en una PS5, y el juego se veía precioso en 4K, pero este review lo hice jugando la versión de Nintendo Switch en una Switch 2, y tenía un poco de susto que el juego se viera “algo borroso” como muchos juegos de switch 1, pero el juego tiene varias opciones de filtros que hacen que sea “pixel perfect” y se ve tan bien en la pantalla 1080p de la Switch 2, como en una tv 4K sin perder un poco de calidad.

Por supuesto que estéticamente la referencia claramente cae en Zelda Minish Cap y Four Swords, al punto que incluso uno de los jefes a derrotar es un cosplayer de un personaje llamado Linkoln, que tiene una mecánica de pelea muy similar a Link. Incluso fue una de las etapas que más me costó, así que el homenaje fue adecuado.
Esta estética retro GBA va muy de la mano con lo bien logrado que está el soundtrack, y aquí hay que destacar que incluso tienen canciones hechas en colaboración con la gran Yoko Shimomura, así que sabes perfectamente que habrán unos “bangers” por ahí.

Pero más allá de lo visual y auditivo, tengo que destacar la ambientación o la vibra del juego, más allá de todas las referencias posibles a los juegos inspiración y a la cultura Pop: el mundo está llena de personalidad e irreverencia, tanto en el trato de los personajes, como en la ciudad en que está ambientado todo. En un principio, sin haber revisado mucho acerca del desarrollo de Pipistrello, pensaba que este podría ser un juego indie europeo ya que Pipistrello significa Murciélago en italiano, pero mientras más vas explorando la ciudad de New Jolt City, más te vas dando cuenta de lo brasileño de todo el asunto, con muchas referencia, según los mismos creadores, a São Paulo. Y a pesar de que todo el juego se desarrolla en esta ciudad, cada una de las áreas tiene una temática totalmente diferente, que previene que se vuelva todo monótono, y te invita a seguir explorando.
Toda esta vibra que mezcla nostalgia, humor y bastante más crítica social de lo que esperaba, tocando temas como la codicia empresarial, el consumismo y la sobreexplotación de las áreas urbanas, hace que el juego sea muy fácil de recomendar.
El poder del Yoyo

La mecánica principal de Pipistrello es simple: tienes un Yoyo (que está poseído por 1/5 del espíritu de tu tía) y eres muy bueno jugando con él. Cada habilidad que aprendes es un truco de yoyo diferente, que te permite avanzar y superar obstáculos al igual que (casi) todo buen Zelda 2D. Eso sí, sólo puedes tener dos habilidades equipadas a la vez, por lo que los controles no se complejizan mucho, y mantiene un poco la esencia de ser un juego de GBA en tiempos modernos. La flexibilidad de tener un yoyo como tu única arma/herramienta toma fuerza cuando te enfrentas a los diversos puzzles que te ofrece el juego: Puedes usar el yoyo para derrotar a los enemigos en pantalla, o puedes lanzarlo para mover una palanca mientras esquivas a los enemigos y usar la cuerda del mismo para aturdir a tus enemigos mientras usas el yoyo como una plataforma temporal para llegar al otro lado de la habitación. Simple. Lo mejor es que varias de estas habilidades son las que uno esperaría de un yoyo, como por ejemplo “pasear al perro”, que actúa como un impulso en línea recta hasta que chocas con una pared o algún un elemento diagonal que cambia tu curso…¡Incluso puedes puedes caminar sobre el agua! Tal cual como en la vida real con tu yoyo Savory (Una pequeña referencia de los 90s para ustedes).

Además de las habilidades especiales del Yoyo, tienes 2 mecánicas diferentes de mejoras: Las medallas y los contratos.

Las medallas te permiten mejorar tus habilidades mientras tengas espacio en tu contador de BP (Badge Points) y cada una de estas medallas se pueden ir mejorando para aumentar sus efectos o reducir la cantidad de BP que necesitan.

Los contratos en cambio, funcionan como tu árbol de habilidades, pero cada una de estas habilidades imponen efectos negativos a cambio de beneficio, y requieren de bastante dinero, por lo que para obtenerlas debes endeudarte, ya sea bajando tu energía máxima, o bajando tu poder de ataque. además de que mientras estás con el contrato activo el 50% del dinero que ganas va directamente a pagar la deuda. Una vez completado el pago, recuperas la energía y los puntos de ataque y los beneficios pasan a ser permanentemente tuyos sin los efectos negativos. Eso sí, a diferencia de las medallas, los contratos cambian principalmente las estadísticas de ataque o de daño, por lo que no se justifican tanto las “molestias” que conllevan cumplir los términos del contrato.
Conclusiones

La verdad no me esperaba que un juego donde tu única arma fuera un yoyo podría tener tantas implementaciones tan originales y por sobre todo muy pero muy satisfactorias. Debo decir que desde que vi el primer trailer me sentí enganchado con el concepto y el estilo visual, y la demo que está disponible en todas las plataformas, es un excelente punto de partida para entender de qué trata el juego. Por supuesto no todo es 100% positivo, ya que varios de los puzzles llegaban a ser algo complicados, y el sistema de contratos había momentos donde quería solo ignorarlo, ya que los efectos negativos podrían ser algo frustrantes con algunos enemigos y jefes, pero lo adictivo de los puzzles, lo entretenido de la exploración y del combate, más lo simpático y chistoso que podrían ser los diálogos, más que compensaba los puntos negativos del juego, y no puedo más que aplaudirle a los amigos brasileños por el tremendo producto y recomendarlo como una futura joya escondida indie.

Lo bueno:
- Gameplay muy adictivo
- Estilo visual muy inspirado en la epoca del Game Boy Advance
- Historia simple, pero muy interesante y con mensaje
- Hay actividades por doquier y es divertido ir descubriendo la ciudad y sus habitantes
- Puzzles muy creativos
- Zelda 2D, Metroidvania y trucos de Yoyo
Lo malo:
- El juego puede llegar a ser un poco difícil, pero eso es parte de su encanto
- Los controles a veces son un poco demasiado precisos, por lo que puedes cometer errores fácilmente
- A veces es vago en explicar objetivos
Lo piola:
Una aventura digna del Game Boy Advance, en el mejor sentido de la palabra. Muy entretenido, creativo y con un mensaje anticapitalista escondido (y no tan escondido). Sin duda un juego que va a ser una “joya escondida” entre los juegos indies.
Disponible en: PlayStation 5, PlayStation 4, PC (Microsoft Windows), Xbox Series X|S, Nintendo Switch






















