Finalmente ha sucedido: Gears of War aterriza en la plataforma de Sony de la mano de The Coalition como desarrolladora. Un hito histórico que se acompaña con la llegada de Helldivers 2 a la plataforma de Microsoft, un intercambio equivalente, como debe ser. (Los usuarios de PC ya teníamos lo mejor de ambos mundos, pero esta fiesta es para ustedes, usuarios de consolas).
Aunque para los usuarios de Xbox Series y PC esto no es más que un nuevo relanzamiento del primer Gears of War, aclaro que esta review está basada en la versión de PC y ofreceré mi perspectiva.
Un poco de historia y contexto…
Primero, ¿qué es Gears of War? Por si tu consola de la infancia fue una Wii, Gears of War, estrenado en 2006, es la saga que, junto con Resident Evil 4, popularizó el género de acción y disparos en tercera persona. El punto fuerte de Gears of War es el uso de coberturas en su filosofía de juego.
Sí, todos esos juegos del pasado que hacían uso de coberturas (algunos incluso de forma nefasta) tomaron inspiración del tío Gears, pero muchos no entendieron el correcto uso de esta mecánica. Las coberturas representan territorio: avanzar eliminando enemigos y ganando posiciones equivale a conquistar terreno en combate, mientras que retroceder a zonas más seguras implica perderlo y exponerse a ser flanqueado.
Además, los enemigos requieren bastante munición para caer. La mayoría son verdaderas “esponjas de balas” y pueden darse el lujo de exponerse más al daño que tú y tu grupo. Por eso, si te quedan 200 balas en la reserva (que suena mucho) vas a sentir que no es suficiente y estarás constantemente buscando más munición, o recurriendo a ejecuciones con la motosierra si logras acercarte lo suficiente.
La historia nos pone en el papel de Marcus Fenix, un soldado que tiempo atrás fue condenado a prisión. ¿Por qué causa? El juego no lo explica, pero recibe un indulto para volver a luchar. Solo sabemos que los Locust, el enemigo principal en toda la saga, emergieron bajo tierra hace 14 años, sometiendo al mundo a una guerra sin fin. Sin embargo, ahora parece haber una esperanza: nuestro deber es usar un resonador para escanear los túneles Locust y posteriormente detonar bombas con esos datos para derrumbarlos.
Avanzaremos paso a paso hacia ese objetivo, enfrentando monstruosidades de los Locust y a los ocasionales jefes, como el general RAAM, que nos estará pisando los talones durante todo el juego.

Hay que admitir que fue un juego arriesgado para su época, pues la historia acaba en un “continuará”, y no te explica nada de nada sobre el trasfondo de Marcus, su escuadrón o nuestros enemigos, el mundo del juego (porque no es la Tierra) o incluso la razón por la que los Gears son tan odiados por las comunidades de supervivientes en las ciudades (lo cual se remonta a las guerras del péndulo, un evento que nunca te es mostrado). Todo esto se fue revelando en juegos posteriores y otros medios, como cómics.
Pero misión cumplida, pues el juego fue tan bueno que formó toda una comunidad a su alrededor. Además, el juego incentivaba pasarse la campaña en cooperativo con pantalla partida, coordinarse para ejecutar estrategias o especializarse en cierto tipo de armas.
Esa estética y tono pegó muy fuerte con la juventud de ese momento. Hombres rudos, macizos, con más músculo que armadura (de allí su apodo de “Papas con Patas” o “Guatones Longaniza”), con armas durísimas, ruidosas, potentes y destructivas, pero que aun así tienen sus momentos para introducir humor sin que desentone; son soldados desahogándose y aprovechando los pocos momentos de descanso que tienen. Esos modelos, mundo y diseños son una demostración del músculo del Unreal Engine 3, algo de lo que haría gala con mayor intensidad en Unreal Tournament 3, pero sin el éxito esperado.
Primer relanzamiento
En 2015, el juego tuvo un relanzamiento, la Ultimate Edition, la cual tuvo sus altos y bajos. Trajo un lavado de cara, primero eliminando ese filtro sepia muy popular en los 2000-2010, reavivando los colores y agregando nuevos efectos de luz (algo a agradecer, pues en ciertas zonas el juego se podía ver demasiado oscuro por la ausencia de colores). Además, aumentó el framerate a 60 fps en el multijugador (la campaña seguía a 30 fps por motivos artísticos), con nuevas texturas y skyboxes en resolución HD, cinemáticas rehechas y ciertas mejoras de los juegos posteriores, como poder cambiar de arma mientras corres, una interfaz más clara y la implementación de un emparejamiento basado en tu habilidad para el online.
Pero lo más importante es el contenido extra, pues la Ultimate Edition agrega una serie de nuevos capítulos que suceden en mitad de la campaña, con batalla de jefe incluida (justificándolo con el recurso narrativo del “puente roto”, de forma casi literal) y los coleccionables, en forma de chapas de reconocimiento repartidas a lo largo de todos los niveles (algunas a simple vista y otras escondidas). Cada vez que recoges una, desbloqueas páginas de los cómics que este juego incluye y la infaltable galería de arte conceptual.

En contra, trajo varios bugs, los cuales fueron corrigiendo con el tiempo pero que a día de hoy aún perduran, como la IA que dispara a un enemigo sin tener visión, disparando contra la pared en vez de buscar una posición más cómoda y creíble, o que tus compañeros IA se apelotonan cuando todos quieren usar la misma cobertura. Y lo más molesto: que tus compañeros se te atraviesan justo cuando estás disparando, y encima te regañan por dispararles. Supongo que por eso, en el original, son contadas las ocasiones donde está el grupo completo; mayormente solo te acompaña un compañero. Si bien esos errores podían ocurrir en el original, no era tan frecuente, y tuvieron 9 años para estudiarlos y corregirlos para este relanzamiento, pero no lo hicieron.
Y finalmente, llegamos a 2025 con Gears of War: Reloaded, el remaster del remaster.
Basado en la Ultimate Edition (o sea, viene con todas las mejoras y contenido adicional del anterior relanzamiento, como el rebalanceo de colores, el cual agradezco mucho), entre las nuevas mejoras que tenemos está que finalmente la campaña se puede jugar a 60 fps, mientras que el multijugador puede llegar hasta 140 fps. Además, se pueden llevar las texturas hasta 4K, con efectos mejorados de iluminación y reflejos, e incluir el reescalado por IA, una técnica usada para elevar la tasa de frames a costa de la calidad de imagen, que se activa, ajusta o desactiva según las exigencias del momento.
Tú decides si quieres activarlo y hasta dónde es el límite de reescalado que estás dispuesto a tolerar: desde 1.0x (resolución nativa, sin reescalado) hasta 3.0x (el “más feo”, pero que permite llegar a los 140 fps con un PC de gama media si no quieres sacrificar otros apartados gráficos). Además, cuenta con crossplay, para jugar con gente de todo el mundo, independiente de su plataforma de preferencia.

Pero las mejoras llegan hasta allí, porque este relanzamiento arrastra los problemas de la Ultimate Edition, y para mí es peor, porque tuvieron otros 10 años para corregirlos, además de la ausencia de mejoras de calidad de vida que un juego de este estilo necesita a día de hoy. Así que ahora voy a tomar mi Lancer y destripar este juego pedazo por pedazo.
Problemas y ausencias
- Ausencia de una barra para regular el campo de visión: Gears of War fue diseñado para consola, y eso se nota en su FOV (Field of View o campo de visión), acomodado en 80°, ideal para jugar en sofá con TV a distancia prudente. Para los usuarios de PC, necesitamos un FOV mínimo de 90°, lo normal es 100°–110°, dependiendo de la distancia y dimensiones de la pantalla (yo juego con 120°). Un FOV tan bajo genera “Motion Sickness” (mareos o incomodidad al intentar adaptarse al campo de visión).
- Ausencia de un selector de idioma y subtítulos por separado: Aunque la Ultimate Edition permite cambiar el idioma desde la consola o Steam, no se puede jugar con voces en inglés y subtítulos en español. El doblaje en latino es excelente, pero los cómics desbloqueables NO están traducidos.
- Ausencia de balance de armas en el multijugador: El meta de escopeta y revolver sigue predominando, dificultando la experiencia para novatos. Si quieren mantener el multijugador vivo, todas las armas deben sentirse útiles según el contexto.
- Ausencia de otras mejoras de entregas posteriores: No se implementaron mejoras que podrían haber llegado después de 2015, como manchas de daño en los bordes de la pantalla, más efectivas que el manchón rojo central, sin afectar la visión general del combate.
- Problemas de animación de Jack: Aunque la campaña se puede jugar a 60 fps, Jack, nuestro drone, sus animaciones permanecen a 30 fps, rompiendo ligeramente la inmersión.
- Error con la cuenta de Microsoft: En mi caso, vincular la cuenta hacía que el juego se congelara y cerrara repetidamente, hasta que desvinculé la cuenta. Quiero pensar que solo fue mi caso, porque no hay explicación clara.
¿Recomiendo Gears of War: Reloaded?
A pesar de todos sus problemas y la falta de calidad de vida, sí, lo recomiendo. Gears of War es una franquicia que todo fanático de la acción debe probar, terminar y comprender qué lo hace tan grande.
Genuinamente es un juego muy divertido y adictivo, que si no mides tu tiempo puedes pasar el día pegando tiros, pasando de capítulo en capítulo, ganando cada metro con esfuerzo y sangre, sea tuya o de tus enemigos.
Sin contar las versiones físicas, que aún se venden a precios desorbitados, esta será la única forma de jugar el primer juego y experimentar lo original. Mis quejas van más hacia lo que aún no tiene, pero lo que sí tiene lo convirtió en un juego sólido hace 19 años, y lo sigue siendo a día de hoy. El multijugador es uno de los pilares del juego, junto con la campaña, especialmente si lo juegas en línea con un amigo.
Tiene mi aprobación, pero espero que este relanzamiento reciba actualizaciones para ponerlo al día con los tiempos que corren, además de abrir la puerta para la próxima entrega, Gears of War: E-Day, un evento que todos los fans desean ver.
Busca a tu compañero de armas, carga con toda la munición que puedas y afronta la campaña en cooperativo, porque todo se disfruta más en compañía de un colega.
Lo bueno:
- La campaña finalmente corre a 60fps y el multijugador hasta 140fps.
- Mejoras gráficas con 4K, iluminación, reflejos y reescalado por IA.
- Incluye el contenido extra de la Ultimate Edition y crossplay entre plataformas.
- La esencia del gameplay sigue siendo divertida, intensa y adictiva.
Lo malo:
- Arrastra los bugs y problemas de IA de la Ultimate Edition.
- Sin barra de FOV, sin selector independiente de audio/subtítulos y cómics sin traducir.
- Desbalance de armas en el multijugador.
- Falta de mejoras de calidad de vida de entregas posteriores.
- Fallos técnicos (ej. animaciones de Jack a 30fps, problemas con vinculación de cuenta).
Lo piola:
Un relanzamiento sólido que mantiene la magia y brutalidad del original, recomendable para quienes quieran descubrir o revivir la saga, aunque decepciona que en 2025 aún carezca de ajustes básicos. Aun así, sigue siendo un pilar del género y una gran puerta de entrada a E-Day.
Disponible en: Xbox Series X|S, PC (Microsoft Windows), PlayStation 5






















