Actualmente, los géneros de videojuegos roguelike y metroidvania están muy de moda en el mundo indie (y no tan indie). A veces, esta popularidad puede llegar a ser aburrida, ya que muchos títulos repiten los mismos patrones y fórmulas.
Ante esto, ¿por qué no optar por una propuesta que tenga toques de metroidvania sin serlo del todo, y que incorpore elementos de roguelike sin ser uno por completo? Esto es precisamente lo que proponen Suda51 (creador de Killer7 y No More Heroes) y Swery (creador de Deadly Premonition), dos autores conocidos por sus historias tan extrañas como cautivadoras. El juego se encuentra disponible para PS5, Xbox Series y PC.
Argumento
La historia nos pone en el papel de Justine, una agente gubernamental que, por su aspecto, personalidad y forma de hablar, se nota que su lugar no es enfrentar a entes paranormales, sino estar detrás de los libros. Y, efectivamente, su trabajo era llevar a un exterminador al Hotel Barcelona, donde se encuentra una bruja a la que hay que eliminar.
Sin embargo, las cosas se tuercen: el exterminador muere antes de siquiera llegar y Justine tiene que hacerse cargo de la tarea. Pero no estará sola, ya que cuenta con el apoyo del Dr. Carnival, un fantasma que habita en su cuerpo y le presta su poder para transformarse en una “psycho killer”, cambiando su apariencia y su tímida personalidad por una mucho más agresiva y directa.
Además, Justine está atrapada en el hotel por una barrera que no desaparecerá hasta que derrote a la bruja. Esta se nos presenta de forma poco amenazante al principio de la aventura, pero nuestro “amigable” fantasma nos advierte que su nivel de poder es muy superior al nuestro. Para complicar las cosas, en el hotel se han reunido varios de los asesinos en serie más famosos y Justine está atrapada en un bucle temporal, por lo que cada vez que muere, vuelve a repetir el día.
Para poder desafiar a la bruja, tendrá que volverse más fuerte y reclamar los corazones de los asesinos seriales.

Jugabilidad
Hotel Barcelona es un juego de acción en 2D que, a primera vista, parece un metroidvania por su ambientación y esquema de control. Sin embargo, carece de una característica clave de ese género: el backtracking. Es decir, la posibilidad de regresar a zonas anteriores con nuevas habilidades para acceder a nuevas rutas.
En lugar de un laberinto, Hotel Barcelona opta por un diseño más directo, donde, aunque cada área tiene varias puertas para continuar, el avance siempre es hacia adelante. Aquí es donde se revela su toque roguelike. Si bien la arquitectura de las estancias es fija y no cambia, la recompensa o misión secundaria sí es aleatoria, al igual que la posibilidad de encontrar habitaciones secretas, como el casino, o pruebas contra reloj.
Además, cada vez que empiezas un nivel, ciertos parámetros son aleatorios, como la hora del día (de la que dependen el tipo y la dificultad de los enemigos), el clima y un estado alterado para Justine. Si bien la mayoría de las veces su estado será normal, con algo de suerte pueden ocurrir cosas tan raras como que Justine se vuelva gigante.

En el juego, puedes elegir la dificultad al inicio de cada nivel, por lo que no estás obligado a mantener un mismo nivel de reto. Si el juego te parece demasiado difícil, puedes bajarla, a menos que busques un desafío mayor.
No hay puntos de guardado a mitad de nivel; el objetivo es abrirte camino y derrotar al jefe de turno sin morir. Pero no te desanimes si fallas, porque la muerte es una mecánica más en este juego. Con los recursos que obtengas, puedes desbloquear habilidades, así como comprar o mejorar armas para intentarlo de nuevo.
Además, notarás que ahora hay una réplica de Justine recorriendo el nivel, haciendo las mismas acciones que en la partida anterior. Debido al bucle en el que está atrapada, Justine puede ver sus versiones anteriores. Al principio, puedes tener hasta dos doppelgängers de forma simultánea, un número que puede aumentar con las mejoras correspondientes. Ten en cuenta que estas réplicas desaparecen en el punto exacto donde moriste en esa partida.
Esta mecánica es necesaria porque los enemigos causan bastante daño (dependiendo de la dificultad) y los jefes tienen, quizás, demasiada salud. Con la ayuda de tus duplicados, podrás acabar con ellos más rápido y de forma segura, ya que no solo hacen daño, sino que también distraen a los enemigos. Esto te permite eliminarlos de forma más segura o aprovechar para usar los ataques fuertes. Aunque estos son muy destructivos, son extremadamente lentos y difíciles de usar si el enemigo te tiene como objetivo principal.

Podemos decir que nos encontramos ante un juego redondo y sólido en su propuesta jugable, pero eso es solo la mitad de lo que ofrece. La otra mitad es su historia, que ya he mencionado de forma superficial, y su dirección artística, un aspecto en el que el juego rebosa estilo en cada píxel.
Se nota que la historia y la personalidad de los personajes provienen de Swery, pero los diseños me atrevería a decir que son idea de Suda51. Para muestra, basta con ver que todos los jefes son referencias a famosos asesinos del género slasher y de terror. Por ejemplo, el primer jefe es una clara alusión a Jason, con su característico “shh shh shh”, su máscara y el mapa del lago cercano al hotel, aunque con un giro humorístico: es un beisbolista.
Me encanta cómo, al seleccionar un nivel, se nos muestra un afiche publicitario, como si fuéramos al cine a ver una película. Además, al final de cada combate, Justine nos da un resumen de la historia del asesino. Estas historias suelen ser trágicas, pero siempre tienen un giro extraño que, con todo lo visto en el juego, se acepta sin problemas. Así es este mundo.

¿Lo recomiendo?
Definitivamente, aunque dado el saturado mercado de este tipo de juegos, me preocupa que vaya a pasar desapercibido. Es un juego relativamente corto, dependiendo de la dificultad en que lo juegues, pero seguro que llena ese vacío de cuando terminas un juego y no sabes con qué continuar.
Hotel Barcelona es esa parada de descanso donde puedes apagar la mente y dejarte llevar por su humor y el carisma de sus personajes, con una dificultad que se puede adaptar al gusto del jugador. Incluso tiene la opción de desactivar ciertas mecánicas o ponerte penalizaciones como una forma de incrementar la dificultad para “ese tipo de jugadores”.
Yo, por mi parte, ya sé cuál será mi próximo proyecto en Wplace: me enamoré de esos diseños.

Lo bueno:
- La deliciosa dirección de arte y su curioso sentido del humor
- La mecánica de los Doppleganger que dan una ayuda en tu próximo intento.
- Ciclo de juego fácil de aprender y adictivo, no me di cuenta del tiempo que pasé jugando.
Lo malo:
- Un sistema de dificultad bastante básico, solo cambia la salud y el daño de los enemigos.
- Los movimientos se sienten pesados y lentos, obligado a depender de los dopplegangers para hacer uso de estos.
- Al final deja una sensación de que el juego pudo ir a más, por suerte el final apunta a que tendremos una secuela.
Lo piola:
Otra obra rara pero destacada de parte de Swery y SUDA 51 que apuntan a un nicho especifico de jugadores, pero que dejará contento a su publico objetivo.






















