Cuando me asignaron reseñar otro juego de NIS (Nippon Ichi Software), dije que sí sin pensarlo. Al notar que era un Disgaea, mi entusiasmo se duplicó; en especial cuando vi que era el spin-off enfocado en el género Musou que fue anunciado en abril de este año, la intriga me atrapó por completo. Pero la mayor sorpresa fue que el juego viene traducido al español latino. Gente, pidan un deseo: NIS finalmente nos ha dado un Disgaea en español de forma oficial. Esto es Disgaea Mayhem, disponible en PlayStation 5, Nintendo Switch 1 y 2, y PC mediante Steam (esta última fue la plataforma que probé para hacer la review).
Como muchos sabrán, Disgaea es una franquicia de RPG táctico donde su mayor virtud es romper los límites numéricos, una locura del farmeo que utiliza varias mecánicas para incrementar el poder de tus unidades, y que aquí consiguen traducir eficientemente a un juego de estilo Musou.
Interpretamos a Enea, un mercenario contratado por Tisiel, la Overlord de Megamejor. ¿Nuestra misión? Recuperar el flan prístino robado por sus seis generales. No es la trama más absurda que hemos visto (ese logro le corresponde al spin-off de los Prinnys en PSP), sino que sirve como la excusa perfecta para agarrarse a golpes contra todo enemigo que se cruce en nuestro camino. Sin embargo, conforme progresamos, el flan va cobrando genuina importancia en la trama. No esperes una maravilla narrativa que te saque una lágrima, pero sí lo suficientemente interesante como para sostener la historia, los chistes y los giros de guion que se van construyendo.

Mecánicas
Para ser un Musou, suena contraproducente que solo controlemos a un único personaje, cuando este género se caracteriza por un abanico generoso de protagonistas con sus propias habilidades y estilos de combate. Allí entra el sistema de armas: Enea es capaz de usar los siete tipos de armas de la franquicia (sin contar las armas de monstruo, que lógicamente solo pueden usar los monstruos), cada una con su propio estilo de juego, combos y movimientos especiales.
- Puños: Cuentan con una mayor variedad de golpes, siendo muy flexibles y divertidos de usar. El movimiento no para con este estilo de combate.
- Espada: Golpea rápido y fuerte. Es más tradicional y equilibrada para un combate a corta distancia.
- Lanza: Goza de un alcance ligeramente mayor y velocidad, pero varios de sus movimientos especiales pueden ser interrumpidos si el enemigo se acerca mucho.
- Hacha: Tu arma más poderosa, a costa de la velocidad de ataque. Mi favorita al combinarla con los movimientos especiales adecuados.
- Arco: Seguridad a distancia. Rápido y eficiente, pero su verdadero potencial reside en la combinación de movimientos especiales. Por esto, al principio no suena muy divertido, pero te saca de apuros contra ciertos jefes.
- Pistolas: Son “los puños de las armas a distancia”. Son divertidas de usar, rápidas y con un alcance medio. No tienen una variedad de combos tan grande como los puños, pero lo compensan con habilidades altamente destructivas.
- Vara mágica: Tu arma más destructiva. Necesitas conservar tu distancia para desatar con eficacia tus poderes más fuertes, a cambio de unos tiempos de espera más elevados. Al igual que el arco, mientras no desbloquees las magias, será un arma bastante simple al inicio del juego.

Adicionalmente, aquí no dirigimos un ejército a la victoria; solo puedes llevar un acompañante (tras capturarlo como prisionero y contratarlo posteriormente). Si bien aporta su granito de arena, su mayor función es el “Magicambio”, donde tu compañero se transforma en un arma (designada por su facción). Esto te permite alterar tu estilo de combate durante un tiempo limitado y liberar un ataque especial altamente destructivo. Así, a cada misión llevas dos armas: la de Enea y en la que se transforma tu aliado. Cabe aclarar que usar el arma del magicambio también aporta para mejorar tu nivel de maestría en dicho estilo de combate.
Las fases son relativamente cortas. De forma similar a la línea principal, los capítulos están separados en pequeñas misiones dentro de un espacio delimitado de un mapa más grande. Aunque, tras derrotar al general de turno, se abre un desafío opcional con el mapa completo. No obstante, aquí debo tocar uno de sus mayores puntos negativos: la repetición. Todos los capítulos se resumen en derrotar a los subjefes explorando diferentes secciones de la zona, para luego enfrentar al jefe final y pasar al siguiente capítulo. Afortunadamente, a lo largo de la campaña el combate se mantiene medianamente fresco, dado que cada zona cuenta con sus propios esbirros, con sus propias habilidades y patrones que le aportan cierta variedad a los enfrentamientos. Aun así, se echa de menos la presencia de objetivos secundarios o momentos scripteados que incentiven explorar los mapas o que les den más vida.

La asamblea oscura y el mundo objeto
No podemos hablar de Disgaea sin tocar la burocracia del Netherworld. ¿Quieres mejorar el surtido de objetos en la tienda o habilitar nuevas áreas del castillo? Todo está sometido a votación. Al igual que en la línea principal, necesitas gastar maná para convocar la Asamblea Oscura, el cual no va a regresar, así que piénsalo dos veces antes de convocarla. Antes de iniciar la votación, puedes revisar la opinión que cada artesano tiene sobre tu propuesta; aquí puedes sobornarlos para cambiar su postura, pero cuidado: que alguien esté “un poco a favor” no significa que al final te apoye.
Si consigues más de la mitad de los votos, tu propuesta se aprueba y se ejecuta. En caso contrario, tienes tres opciones: retirarte con el rabo entre las piernas, ser “Honesto” (sobornar a la asamblea por una cantidad absurda de dinero) o solucionarlo a los golpes, convirtiendo la sala en un campo de batalla. Pero ten cuidado con esta última opción, porque algunos artesanos superan el nivel 1000; al inicio del juego no conviene hacerlos enojar.
Otro elemento que regresa es el Mundo Objeto, la forma de incrementar el poder y los atributos de tus armas y equipamiento. Para este spin-off, cambiaron las mazmorras aleatorias por una prueba de resistencia mediante oleadas de enemigos. Es más rápido e inmediato, pero para nada fácil. Además, aparecerán los “inocentes”, monstruos que viven dentro de tus armas y que, si los dominas, otorgarán atributos especiales. A estos inocentes luego los puedes criar, reproducir y fusionar para ahorrar espacio y añadir nuevos, ya que tus armas tienen un límite de población. Lamentablemente, en el Mundo Objeto no puedes capturar enemigos. Para reclutar nuevos aliados debes rejugar niveles previos y rezarle al dios del RNG para que te salga justo la variante de color que te falta. Es como salir a la calle en busca de un nuevo gato que adoptar.

Por último, hay que mencionar el Mundo Personaje, diseñado como un tablero de dados donde solo puedes llevar a tus esbirros, y cuya finalidad es mejorar los stats de Enea. Solo así Enea puede aprender demoartes e incrementar la cantidad de estas que puede equipar, además de aumentar más rápido el nivel de maestría de tus armas.
Y por si esto no fuera suficiente, puedes reencarnar, otra mecánica de la línea principal: regresar a Enea o a sus esbirros al nivel 1, pero ganando mejoras de estadísticas permanentes. Todo esto en un ciclo sin fin de romper tus propios límites hasta llegar al absurdo. Cuanto más alto sea el nivel en el que decides renacer, más puntos de mejora obtendrás. Recomiendo usar esta mecánica cuando sientas que estás atascado; no importa si es un nivel muy elevado, porque podrás afrontar misiones más difíciles desde el principio y subir más rápido de nivel, superando tu bloqueo previo.
Aquí debo mencionar los falsos picos de dificultad. Sí, cada capítulo da un salto en los niveles de los monstruos que te encontrarás, pero nada que entrenar un poco en el Mundo Objeto no solucione. Recomiendo subir la dificultad apenas desbloquees la Tienda de Trampas en la asamblea, con tal de mantener el reto a la altura y empujarte a usar todas las mecánicas para fortalecer a Enea. No te sientas mal por usar trampas, el juego espera que las utilices y realmente no hay nada que te aporte una ventaja injusta; solo sirven para volverlo más retador y facilitar el tedio de farmear. Por ejemplo, puedes aumentar la recolección de maná a cambio de disminuir la recolección de dinero o de objetos.
Una oportunidad perdida que veo aquí es la incapacidad de Enea para aprender nuevos combos. Desde el minuto uno ya sabes lo que hace cada una de tus armas y lo único que desbloqueas son técnicas especiales ligadas a cada una; asimismo, son las mismas técnicas compartidas según el tipo de arma. Hubiera sido interesante que los magicambios tuvieran su propia forma de jugarse o técnicas únicas para justificar llevar un aliado por sobre otro.

Gráficos y Música
Dado que es un Musou, es de vital importancia que la tasa de cuadros por segundo se sostenga a pesar de la gran cantidad de enemigos que se muestran de forma simultánea. Por lo mismo, el juego ofrece dos modos principales, calidad y rendimiento, además de otras opciones gráficas que puedes administrar por separado. Como detalle aparte, cabe mencionar que no trabajaron lo suficiente el seguimiento de cámara, especialmente en entornos cerrados, y recomiendo ajustar la velocidad de giro a gusto, pues estarás reacomodándola constantemente.
Sobre los modelos de los personajes: son los mejores y más pulidos modelos 3D que la saga ha tenido hasta el momento, y me gustaría que se aplicaran en un futuro Disgaea 8 en lugar del clásico estilo super-deformed (pequeños y cabezones). Dicho esto, aún me chirría la forma que tiene el juego de gestionar las hordas enemigas. El motor gráfico en varios momentos demuestra que puede manejar cantidades abrumadoras de esbirros, pero las misiones de historia nos sueltan pequeñas oleadas con metas como “Derrota a 15 enemigos”. Lo peor es que, cuando consigues esa meta, todos los sobrevivientes desaparecen al instante y te indican a dónde ir para enfrentar la siguiente horda o al jefe de turno. Es una decisión francamente cuestionable.
En cuanto a la banda sonora, es simplemente sublime. Debo confesar que estuve atrapado cerca de 15 minutos escuchando en bucle el tema del menú de inicio (el cual, además, sirve como leitmotiv para varias pistas derivadas). Disgaea siempre hace gala de tener un variado repertorio musical, con algunos temas clásicos que seguramente reconocerás si has jugado algún título de la saga, pero personalmente “No More Cry” se queda como uno de mis favoritos de este 2026. El maestro Tenpei Sato se ha lucido una vez más.

¿Lo recomiendo?
Depende. Como fan de la saga Disgaea, es un sí absoluto. Es una excelente reinterpretación de las mecánicas del juego táctico a un Musou, conservando el espíritu de romper todos los límites. Sin embargo, su precio de 50 dólares (unos 33.000 pesos chilenos) me obliga a sugerir prudencia y esperar a una rebaja. Es un juego que, así como tiene un inicio explosivo y lleno de sorpresas, más pronto que tarde quema todas sus cartas, dejándote únicamente con la meta de desbloquear las misiones Carnage (que por el momento aún no consigo) y enfrentar a los superjefes. Estos combates no serán nada sencillos y exigirán que exprimas al máximo todos los sistemas de los que el juego hace gala.
En resumen: es sumamente adictivo si disfrutas de ver números de daño cada vez más altos, satisfacción garantizada. En su contra está su duración, que puedes verlo como algo bueno o malo, dependiendo de cuánto tiempo libre dispongas.
Me gusta pensar que NIS está tanteando el terreno aquí, que esto es tan solo una prueba de concepto y que a futuro nos traerán un Mayhem 2 mucho más largo y completo. Ojalá veamos próximamente una guerra en el Netherworld a una escala mucho mayor. Ya dieron el primer paso y, recalco, finalmente en español latino.
Lo bueno:
- Acción y locura pura y dura desde el minuto 1. La escala de poder y la coherencia se fueron de vacaciones.
- Es una acertada reinterpretación de las mecánicas de un RPG táctico a un juego de acción estilo Musou.
- Gráfica y mecánicamente muy satisfactorio. Es fácil dejarse llevar en un ciclo sin fin de más poder.
Lo malo:
- Más temprano que tarde, la repetición se hace presente.
- La falta de objetivos secundarios o incentivos para recorrer los mapas más allá de solo pelear.
- La cámara no hace un buen seguimiento de la acción que ocurre en la batalla.
Lo piola:
Disgaea Mayhem es un interesante experimento de llevar el RPG a la acción más pura y dura. Es extrañamente satisfactorio y muy bien logrado, aunque quizás algo corto, fruto de ser un spin-off. Espero que esto sea el comienzo de una saga dentro de la franquicia, porque realmente me gustó lo que jugué aquí.
Disponible en: Nintendo Switch 2, PC (Microsoft Windows), PlayStation 5, Nintendo Switch






















