Uno de los anuncios más importantes durante la presentación de Nintendo Switch 2 fue el compromiso de Square Enix de apoyar a la consola con parte importante de su catálogo. Entre esos anuncios, el que más miradas concentró fue, sin duda, Final Fantasy VII Remake, un título que no solo arrastra expectativas por lo que representa, sino que además se convertía en una prueba directa de la potencia real del nuevo hardware de Nintendo.
Tras la espera, el juego finalmente está entre nosotros y la conclusión es clara: esta versión es una opción muy a considerar, especialmente para quienes valoran la experiencia portátil sin grandes concesiones.
Gameplay intacto
Quienes ya conocen Final Fantasy VII Remake saben que la fluidez es un factor clave para que su sistema de combate funcione como debe. En ese sentido, la versión de Switch 2 cumple con creces dentro de sus limitaciones. El juego se mantiene en 30 fps estables, incluso en situaciones exigentes, y logra sostener una experiencia consistente tanto en combates como en exploración.

Es probable que quienes vengan de jugarlo en PC o consolas más potentes noten el framerate durante las primeras horas, pero esa sensación se disipa rápido. En modo portátil, el rendimiento estable y la respuesta del control hacen que el juego sea muy disfrutable, y además sirve como una demostración clara de hasta dónde puede llegar la consola con producciones AAA de este calibre.
Visualmente cumple, y convence
A nivel visual, es evidente que hubo sacrificios para lograr este resultado, pero el balance está bien logrado. El juego se ve muy bien en términos generales, con algunos detalles a notar en el cabello de los personajes o en ciertas texturas a distancia. Fuera de casos puntuales —como la diferencia más evidente en el cabello de Cloud— no hay nada que se sienta como un downgrade agresivo.

El uso de técnicas de escalado de NVIDIA está bien implementado y, lo más importante, no interfiere con la acción. Incluso en los momentos más frenéticos, la imagen se mantiene limpia y estable. Tras probar el juego también en una ROG Xbox Ally X, debo decir que la pantalla de Switch 2, aun sin ser OLED, entrega colores más vivos y agradables, algo que le sienta especialmente bien a la estética del juego.
Sobre esta versión en particular
Mi principal punto negativo no tiene que ver directamente con el juego, sino con el formato de distribución. Al tratarse de una Key Card, el juego requiere descargar prácticamente la totalidad de sus casi 100 GB en la consola, independientemente de si se compra en físico o digital. Esto puede convertirse en un problema real para quienes tengan el almacenamiento justo o una biblioteca amplia instalada.
Un gran primer paso para la trilogía
Después de varias horas con esta versión, queda claro que Square Enix hizo un excelente trabajo con este port. Final Fantasy VII Remake llega a Switch 2 de forma sólida, respetando la experiencia original y demostrando que la consola puede manejar producciones de alto presupuesto sin comprometer lo esencial.
Más importante aún, esta entrega deja una muy buena impresión de cara al futuro. Con la trilogía ya confirmada para la plataforma, todo indica que los próximos capítulos podrían rendir igual o incluso mejor, consolidando a Switch 2 como una alternativa real para disfrutar esta reinterpretación de un clásico, ahora también en formato portátil.
Lo bueno:
- Excelente rendimiento en la consola tanto en modo TV como portatil
- Una buena forma de disfrutar este juego de manera portatil
Lo malo:
- Los sacrificios gráficos sobre todo en el cabello a costa de un rendimiento estable
- Al ser Key Card debes tener 100GB de espacio sí o sí en tu consola
Lo piola:
Es un excelente trabajo de Square Enix en Nintendo Switch 2. Al principio tenía escepticismo por el resultado, pero después de jugar una buena cantidad de horas debo decir que es una opción super válida para disfrutar este juegazo y más encima en modo portátil.
Disponible en: Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2, PC (Microsoft Windows), PlayStation 5






















