Más de 30 años han pasado desde que Mado Monogatari dejó su huella en el mercado japonés. El juego original, un dungeon crawler en primera persona, es recordado por ser el título que dio origen al fenómeno Puyo Puyo. Hoy, Idea Factory intenta revivir la saga con Mado Monogatari: Fia and the Wondrous Academy, un RPG de exploración que busca mezclar la nostalgia con un enfoque ligero y accesible para las nuevas generaciones. El resultado es un título que, aunque tiene un encanto innegable, se siente limitado en su ejecución y carece de la profundidad necesaria para destacar en el género.
Un regreso simpático, aunque superficial
La historia te pone en el papel de Fia, una joven aprendiz de maga que ingresa a la prestigiosa Wondrous Academy. La narrativa no es para nada compleja, sino que se apoya en diálogos graciosos, interacciones escolares y pequeñas aventuras que refuerzan el carisma de Fia y sus compañeros. Desde el inicio, queda claro que el tono es ligero y caricaturesco, con personalidades y estereotipos muy marcados. Los personajes son simpáticos: está el aspirante a héroe Will, la inteligente pero snob Leena, el misterioso y codicioso Totto, y la devota Eska, cuya adoración por Fia se convierte en una de las dinámicas más llamativas del grupo y mi favorita por lejos.

Aunque este enfoque es fiel al ADN original de la franquicia, en mi opinión es irse demasiado a la segura sin mirar mucho al público nuevo o exigente. Para los no familiarizados, el humor muy estereotipado y el ritmo pausado del inicio hacen que sea difícil enganchar. La historia, que no presenta sorpresas y se siente más como un juego de niños haciendo cosas divertidas que como una trama cohesiva, limita mucho esa conexión que buscan los RPG con el jugador.
Una jugabilidad con buenas ideas, pero ahí nomás en la ejecución
La jugabilidad se desarrolla como un dungeon crawler con vista cenital, en un estilo similar a la serie Mystery Dungeon. Las mazmorras están divididas en pisos y los combates, que se activan al tocar a un enemigo, tienen lugar en una arena separada. El sistema de batalla es un intento de híbrido entre tiempo real y turnos, pero el resultado es una mezcla un tanto confusa y caótica. Puedes moverte y realizar ataques básicos libremente, pero la mayoría de las habilidades (como la magia) dependen de una barra de tiempo de acción.
El juego introduce mecánicas como un sistema de cinco elementos y el uso de orbes para lanzar ataques especiales, una referencia directa a Puyo Puyo. Aunque esta es la única idea verdaderamente original, la implementación es torpe. La dificultad es tan baja que rara vez hay necesidad de utilizar estrategias complejas. Muchos encuentros se resuelven con ataques básicos sin pensarlo, haciendo que las batallas se sientan repetitivas y poco estimulantes. La progresión, la gestión del inventario y los sistemas de crafteo también se sienten superficiales y no añaden un desafío real.
En resumen, y para globalizar todo lo dicho, muchos de los enfrentamientos que ganes serán porque tus aliados harán todo el trabajo o apretaste botones y ganaste porque sí.

Presentación visual y sonora: Ahí se rescata algo
Donde Mado Monogatari muestra sus encantos es en su apartado visual y sonoro. El estilo de arte es bonito, con retratos de personajes detallados y escenarios que evocan una atmósfera acorde. Las animaciones son fluidas, aunque los modelos en 3D se sienten un poco desfasados, más cercanos a la época de PlayStation 3 que a la generación actual.
Pero en general cumple con ser un juego “cute”.
Otro aspecto que destaco es la parte sonora. La banda sonora es muy del estilo del juego, con temas bien puestos en donde deben sonar y la música de exploración en los dungeons, que se me pegó por varios días, muy simplista pero efectiva.
Rozando el aprobado
Mado Monogatari: Fia and the Wondrous Academy es un correcto regreso de la franquicia a las plataformas modernas. Es un juego que se nota a leguas que está dirigido a quienes están iniciando en el género, lo cual es un punto a favor, pero que tenga esa intención no quita que no está hecho con la suficiente diligencia que requiere un RPG que precede a una franquicia tan legendaria.






















