Luego de cuatro años de desarrollo y un tráiler que a varios nos llamó bastante la atención, la semana pasada se estrenó Artis Impact, un juego con una propuesta de pixel art bastante llamativa. Ahora, luego de terminarlo, puedo decir que ese aspecto es solo uno de los tantos puntos altos que sinceramente ponen a este juego como la sorpresa del año, aunque no todo es perfecto.
Habiendo dicho lo anterior, comencemos:
Narrativa y puntos de Vista
Artis Impact cuenta la historia de Akane y su bot, miembros de una “agencia” llamada Lith club, encargados de eliminar a las IA que aún acechan a la humanidad en un futuro post-apocalíptico. A lo largo de la historia aceptamos misiones para acabar con esta amenaza latente, todo acompañado de momentos graciosos y serios.

Pero ese resumen no le hace justicia. Este juego sabe usar el humor absurdo de forma inteligente, ubicándolo en contextos inesperados. Me sacó varias carcajadas(aunque francamente me río con cualquier cosa), pero objetivamente lo consigue porque combina el humor con el drama de una forma natural y con muy buen timing.

El aspecto más serio del juego también impacta fuerte. Akane es un personaje relajado, con ganas de encontrar su lugar en el mundo, pero constantemente choca con las murallas sociales y personales que lo impiden. Reflexiona sobre vivir con otros que no piensan como tú, y aunque el juego no se sienta profundo en lo mecánico, desde mi punto de vista logra decir mucho desde la simpleza.

Los personajes están impecablemente escritos, incluso los secundarios. Hasta el NPC más irrelevante tiene una frase, gesto o reacción que encaja perfecto en su momento. Aquí no hay relleno. Todos aportan, ya sea en lo narrativo, en la comedia o en lo emocional.
Que sería de esto sin la ambientación…
La ambientación de Artis Impact es algo que hay que vivir más que describir. Se usaron imágenes stock con filtros y retoques, pero el resultado funciona increíblemente bien. Las expresiones de Akane, los fondos, la composición de cada escena: todo potencia el mensaje del juego.
El pixel art también es digno de aplausos. El nivel de detalle es ridículamente alto. Cada acción de Akane tiene su sprite correspondiente, y no hay recurso visual que se sienta genérico o fuera de lugar. En serio: pocos juegos logran transmitir tanto con tan poco.

Desde paisajes en reconstrucción, hasta momentos de tensión o humor visual, Artis Impact brilla gracias a un apartado artístico coherente y expresivo.
Y para que vamos a hacernos los ciegos, Akane tiene mucho estilo también.
No todo es perfecto
Y aquí es donde el juego cojea: en su jugabilidad como RPG. No porque esté mal hecha, sino porque es demasiado fácil.
El sistema se basa en usar una espada para hacer ataques simples o en área. Podemos comprar habilidades, mejorar la espada con núcleos de robots, obtener habilidades pasivas durante la historia y hacer reseteo de nivel para subir de clase y mantener los stats. Suena complejo, pero al final siempre usas la misma habilidad que termina batallas sin mucho esfuerzo.

Y no es que no tenga dificultad inicial: al principio morirás varias veces. Pero apenas entiendas el sistema, el juego se rompe. El mismo desarrollador admitió que nunca buscó que fuera difícil, y se nota.
Si vienes buscando un RPG desafiante, sal de aquí. Pero si quieres una historia potente con mecánicas livianas y reflexionando sobre esto, al final simplemente no me importó el hecho de que fuera un RPG al debe, porque lo demás se sobrepone.

Respecto a los puzzles, algunos estarán relacionados con la historia donde, por ejemplo, tendremos que encontrar las llaves de una puerta y también tendremos muchas cajas fuertes con combinaciones que obtendremos ya sea a través de un pequeño puzzle o que tu robot la adivine.

No es ambiente sin la música
La música está compuesta por temas libres de derechos o de otras fuentes (igual que en Astlibra), pero no hay que subestimarla. Cada track está muy bien elegido, y en varios momentos eleva escenas que ya eran memorables. Es uno de esos casos donde la dirección de sonido vale más que el presupuesto.

La sorpresa del año
Artis Impact es sin duda la sorpresa del año, y aunque tiene sus problemas, siento que merece ese título. Leí en la descripción del juego que tenía una fuerte inspiración en Terranigma y Harvest Moon y se nota. Es rara esta sensación porque he dicho varias veces que un RPG con malas mecánicas pierde mucho, pero en este caso no es tan así. Quizás si este juego hubiera sido una novela visual/gráfica en vez de un RPG quizás hubiera sido aún más perfecto de lo que es. Pero fuera de eso, yo al menos estoy primero en la fila esperando el siguiente juego de Mas. Otro juego más que se unirá a la selecta lista de clásicos hechos con RPG Maker.
Lo bueno:
- Narrativa con humor y drama perfectamente equilibrados
- Personajes secundarios con identidad propia
- Ambientación y pixel art impresionantes
- Manejo de expresiones visuales y escenas destacable
- Música bien implementada, sin desentonar nunca
Lo malo:
- Sistema de combate roto desde el primer tercio del juego
- Desbalance total en dificultad y progresión
- Potencial mecánico desaprovechado
Lo piola:
Un juego que te hace reír, pensar y recordar. No es perfecto, pero te deja una marca emocional real. Artis Impact podría haber sido mejor como novela visual, pero incluso como RPG liviano logra destacar por su corazón, su dirección artística y su estilo propio. Es de esos juegos que no se juegan por lo difícil, sino por lo que te dejan.






















