Cerca del año 2004, cuando los JRPG estaban pegando fuerte en PlayStation 2, Falcom fiel a su estilo, mostraba sus cartas en PC con Ys VI: The Ark Of Napishtim. Pero en esta ocasión no vamos a hablar de ese juego, pero si de su motor que fue usado en muchos títulos posteriores, cada uno más bueno que el otro. En este caso en particular, vamos a hablar de The Legend of Heroes: Trails in the Sky, el nuevo juego de una saga también longeva de la compañía y que definitivamente marcaría un precedente en la industria japonesa. Este juego usaba el motor que se caracterizaba por un estilo de arte que evocaba la era dorada de los 16 bits y una historia que, en lugar de arrancar con un cataclismo mundial, se construía a un ritmo deliberadamente lento, como una novela épica.
Trails in the Sky no solo fue un éxito en Japón, sino que se convirtió en el punto de partida de una saga masiva, con más de 10 juegos en la actualidad, celebrada por su narrativa y su inmenso mundo. Ahora, dos décadas después, nos presenta un remake que es la respuesta a una pregunta que muchos fans nos hemos hecho: ¿se puede modernizar una obra sin sacrificar lo que nos atrajo en su tiempo? La respuesta, sin dudarlo, es un rotundo sí.
Una buena trama se cocina a fuego lento
La premisa inicial de Trails in the Sky es engañosamente simple, que incluso puede ser hasta lenta en comparación a otro juegos. La historia sigue a los hermanos Estelle y Joshua Bright, quienes, motivados por la desaparición de su padre, se embarcan en un viaje para convertirse en Brazales Senior, una especie de gremio de aventureros de élite. Pero este es solo el comienzo de un viaje que se expande a lo largo de más de 40 horas, tejiendo una intrincada red de historias personales, intrigas políticas, misterios del pasado y tensiones militares que para nada se siente forzado.

La magia de la narrativa no reside en un solo evento, sino en el cuidado meticuloso con el que se construye el mundo del reino de Liberl. A diferencia de muchos RPGs donde los personajes no jugables (NPCs) son simples decoraciones con diálogos repetitivos, aquí cada uno tiene su propia vida y sus propias reacciones a los eventos que ocurren en la trama. Después de cada misión o giro en la historia, sus diálogos se actualizan para reflejar la nueva realidad del mundo, creando una sensación de que los acontecimientos realmente tienen un impacto. Es un nivel de detalle se agradece y engrandece este juego.

El elenco de personajes secundarios también merece un aplauso. Desde el carismático pero sospechoso Olivier hasta el misterioso Zin, cada miembro del grupo tiene su propia historia, motivaciones y personalidad que se desarrollan de manera natural y son creíbles. El juego no desperdicia nada en este aspecto, todos tienen un propósito narrativo y las interacciones no estarán exentas de seriedad y también comedia. La narrativa se desenvuelve como una novela, capítulo a capítulo, y te engancha de tal forma que no podrás soltar el control. Aunque debo admitir que las primeras dos horas serán las típicas de tutoriales por lo que si te gustan los inicios rápidos y dramáticos como lo visto por ejemplo en Arc the Lad, no es el juego, pero tampoco es mucho tiempo considerando lo que dura el juego en su totalidad.

Jugabilidad clásica con un toque de Ys
El sistema de combate, aunque de estilo clásico, se siente refrescante gracias a las mejoras de calidad de vida que se le han añadido. En simple, el juego es un RPG por turnos dentro de un campo de batalla delimitado, donde la posición de tus personajes es tan importante como sus habilidades. La nueva versión introduce un medidor de aturdimiento y ataques de seguimiento que añaden una capa estratégica a la que los veteranos del original no estaban acostumbrados. El resultado es un combate que logra un balance perfecto entre la simplicidad del original y la complejidad de los títulos modernos.
Pero lo importante es que esta versión también agrega un sistema de batalla en tiempo real, donde podremos aturdir previamente a los enemigos con combinaciones de botones para luego, si es que lo deseamos pasar a batalla por turnos dentro del mismo enfrentamiento. Esto no se puede realizar contra los jefes o enemigos especiales de area, pero facilita enormemente las batallas contra los normales, sobretodo a la hora de subir de nivel.

Además de los ataques físicos, los personajes pueden usar “Artes” (magias elementales) y “Crafts” (habilidades especiales) que se personalizan a través del sistema de Orbamentos. Este sistema te permite equipar diferentes “cuarzos” que, según cómo los combines en las ranuras de tu personaje, desbloquean distintas magias. Esto te obliga a experimentar y a planear la mejor estrategia para cada situación, lo que añade una enorme rejugabilidad y profundidad al sistema de progresión. Los ataques “S-Crafts”, que son los movimientos más poderosos de cada personaje, también están presentes y son más espectaculares que nunca. También tendremos la capacidad de mejorar nuestras armas y cuarzos con items que sueltan los mismos enemigos.
Otro aspecto es la cocina, donde, a parte de crear consumibles más variados, podremos tener mejoras globales a medida que preparamos. Lo interesante es que cuando usemos un consumible de tipo alimento, nos dará la receta de este, por lo que hay que comprar todos los alimentos en la tienda para, además de poder usarlo en batalla, poder prepararlo. Siempre y cuando tengamos los ingredientes necesarios, que también podremos comprar.
Las misiones secundarias, conocidas como requerimientos brazales, no son simples tareas de relleno. Son pequeñas historias que profundizan en el mundo y en los personajes, proporcionando un contexto adicional que enriquece enormemente la experiencia. Y para que no sientas que la lentitud del original se mantiene, el juego te da opciones para saltarte las cinemáticas, acelerar el ritmo de las batallas y navegar por los menús de forma más fluida, respetando tu tiempo y modernizando el flujo de la experiencia sin traicionar su esencia.
Y lo más importante, y el por qué del que debamos hacer todas las misiones, es porque son la base para ganar dinero en el juego y mejorar nuestros equipos.

Respecto a su dificultad y al igual que el original, se puede elegir la que más acomode el jugador. Pero de todas formas, el juego trata de enseñarte las mecánicas desde el principio, no es como esos juegos que puedes hacer lo que quieras y al final esta esa muralla que te obliga a aprender a jugar, este te pone ese reto en las primeras horas de juego, y se agradece.
El pináculo de la presentación
El apartado visual es, sin lugar a dudas, uno de los puntos más altos de este remake. El juego utiliza nuevos modelos 3D que logran capturar el encanto y la expresividad de los sprites originales. Los escenarios, desde las vibrantes ciudades hasta las sombrías cuevas, son tan detallados que invitan a la exploración, elevando la atmósfera y el sentido de aventura. La dirección de las escenas clave y los efectos visuales de los ataques especiales son simplemente soberbios, demostrando el cuidado y el respeto por el material original. Se nota que el Falcom Developer Kit, motor utilizado en los últimos juegos de la compañía, esta mostrando sus excelentes atributos.

El sonido no se queda atrás. La banda sonora, una joya del catálogo de Falcom Sound Team J.D.K., ha sido completamente arreglada, lo que da una nueva vida a cada tema, desde los temas de combate hasta las piezas más emotivas. Además, por primera vez, el juego cuenta con un doblaje en Japones e Ingles para las escenas, con un elenco de voces que hace un trabajo fantástico al dar personalidad y emoción a cada personaje. El resultado es un juego que, a pesar de sus 20 años, se siente completamente actual en su presentación, una hazaña que pocos remakes logran.
También quiero hacer un comentario respecto a la traducción al español, que a pesar de que es una adición muy importante para los de habla hispana, es extremadamente españolísimo y sin nada de neutralidad, lo que personalmente me molesta y me haría optar por la versión en inglés. Pero gustos colores.
El remake que necesitábamos y no lo sabíamos
Trails in the Sky 1st Chapter es más que un simple remake; es una carta de amor a un género y una prueba de que una gran historia, con personajes memorables y un mundo bien construido, resiste el paso del tiempo. Este juego debería ser un estándar en cómo rehacer un juego, mejorando lo presente y respetando lo pasado, convirtiéndolo en una perfecta entrada para una nueva generación de jugadores como también a los que lo jugaron en su época. Con sus mejoras de calidad de vida, su buena presentación y narrativa atrapante, se podría decir que ya estamos ante uno de los mejores remakes del año o mejor dicho, un serio candidato a juego del año.
Lo bueno:
- Una narrativa profunda que se construye a fuego lento y no subestima al jugador.
- Mejoras de calidad de vida que respetan al original, sin cambiar su esencia.
- Un apartado audiovisual completamente renovado que honra al original y lo eleva.
- Un sistema de combate que logra el balance perfecto entre estrategia y accesibilidad.
Lo malo:
- El ritmo lento al principio puede ser un obstáculo para jugadores acostumbrados a la inmediatez de los juegos modernos.
Lo piola:
No todos los remakes entienden qué hace especial a la obra que intentan revivir. Algunos buscan reescribir la historia, otros modernizan tanto que pierden la esencia. Trails in the Sky: First Chapter no cae en ninguno de esos errores: lo que hace es mirar hacia atrás con cariño y avanzar con plena conciencia de su legado. Falcom no se limita a actualizar gráficos o mecánicas; recrea una experiencia que recuerda por qué este título fue el inicio de algo grande.






















