Uno de los juegos que más me marcó en 2022 fue Chained Echoes, no solo por lo que ofrecía como RPG, sino por lo bien pensado que estaba en cada una de sus partes. Su historia, personajes, sistema de batalla y diseño general lo posicionaron como un título inolvidable. Por eso, cuando se anunció Ashes of Elrant, el primer DLC del juego, las expectativas eran altísimas.
Este nuevo contenido nos traslada a una historia que ocurre justo antes del final del juego base, donde Glenn y el grupo de las Alas Carmesí son emboscados y enviados a través de un portal hasta Elrant, una ciudad marcada por la leyenda. Allí conoceremos a Leonar, el héroe legendario que salvó a la humanidad siglos atrás y que ahora gobierna tras un enorme sacrificio.

Una expansión que no busca reinventar, pero sí profundizar
Este DLC no pretende revolucionar, y ese en mi opinion es el camino correcto Ashes of Elrant refuerza lo ya construido, recuperando personajes, ideas y tramas que en el juego base quedaron sin cierre. Las revelaciones narrativas no son relleno: realmente expanden el lore y dan nuevas capas a decisiones y momentos que vivimos en la historia principal.

Leonar, lejos de ser un héroe plano, se transforma en uno de los añadidos más complejos e interesantes del universo, con una misión clara, pero también demostrando las falencias que viven los personajes altruistas en el camino. Y si disfrutaste la carga emocional del juego base, aquí vas a encontrar momentos significactivos, aunque obviamente no al nivel.

Añadidos buenos y otros no tanto
Ashes of Elrant trae varios cambios jugables. Por ejemplo, los cristales de mejora ahora se obtienen exclusivamente como drops de enemigos, quitando la exploración como método de recolección. Es más directo, pero no quiere decir que no tengamos que revisar los mapas de arriba a abajo.
Hay dos minijuegos nuevos: pesca y excavación. El primero es simpático; el segundo es un problema. El sonar de la excavación funciona mal, y es frustrante, lo peor de todo es que ahí están los nuevos emblemas, mejoras muy importantes para tus personajes.
Por otro lado, regresa el tablero de logros, con desafíos y recompensas, y también una lista de talentos que se compran con puntos obtenidos en batalla. Estos talentos mejoran habilidades y desbloquean ventajas, como el uso de la nave en el mapamundi del DLC.

También encontrarás fuentes especiales que mejoran tu stats ofensivos y defensivos, al más puro estilo Elden Ring. Ya que al no haber una mejora de stats para los personajes principales, tenemos que tener otra alternativa para hacer frente al alza de dificultad que involucra una nueva historia.

Un sistema de combate refinado que no necesita cambiar
El combate se mantiene como en el juego base, y eso está perfecto. La dificultad es más alta, y aunque tus estrategias anteriores siguen siendo útiles, probablemente necesites adaptar tu equipo.
En mi caso, Leonar fue clave, con habilidades que acumulan stacks de daño, ideal para combates largos. Los jefes están bien diseñados, exigen rotación de habilidades y buena sinergia entre personajes. Si me preguntan, es igual al juego base, castiga errores, pero no es injusto.

Música, arte y ambientación: coherencia total
La banda sonora, a cargo de Eddie Marianukroh, suma nuevos temas que se integran perfectamente con el material del juego base. Hay reutilización de pistas, sí, pero no desentonan.
Visualmente, sigue fiel al estilo 2D, con escenarios bellos, sprites expresivos y una identidad visual clara. Como dije en la otra review, no llega al nivel de belleza de Sea of Stars, pero tampoco es que la necesite para posicionarse donde está ahora.

Un paso más hacia la secuela
Ashes of Elrant es DLC obligatorio para quienes terminaron Chained Echoes y quieran más. Complementa, expande y enriquece lo ya construido. Tiene fallos puntuales, pero en lo narrativo sigue brillando con el estilo que nos sorprendió en el original.
No llega a ser tan bueno como el juego base, pero es un excelente puente hacia lo que viene. Y si lo juegas pensando en la secuela, queda claro que Matthias Linda no está improvisando. Está construyendo una saga.
Lo bueno:
-
Leonar como personaje nuevo suma mucho, tanto en historia como gameplay.
-
Reaparece el tablero de logros, volviendo la exploración algo vital.
-
Algunas revelaciones narrativas completan algunos detalles que el juego base dejó sueltos.
-
Más Chained Echoes.
Lo malo:
-
El minijuego de excavación está mal diseñado y es esencial para progresar.
Lo piola:
Una expansión breve pero bien hecha, que más que alargar, refuerza el viaje que ya vivimos. Pero finalmente es más de Chained Echoes y siempre se va a agradecer.
Disponible en: PlayStation 4, Linux, PC (Microsoft Windows), Mac, Xbox One, Nintendo Switch






















