Lanzado originalmente en Japón en 2022, Trails through Daybreak II (también conocido como Kuro no Kiseki II) es la segunda entrega en la nueva sub-saga ambientada en la República de Calvard, parte del gigantesco universo de The Legend of Heroes, una franquicia de RPGs japoneses desarrollada por Falcom que se destaca por su mundo compartido, tramas políticas, personajes muy desarrollados y una continuidad narrativa que se ha ido construyendo desde 2004 con la saga de Trails in the Sky.
Ahora, si nunca has tocado un juego de Trails, probablemente este no sea el mejor punto de entrada. Pero si jugaste Trails through Daybreak I (la primera parte de esta saga de Calvard), esta secuela es la continuación directa, y también una evolución bastante sólida tanto en historia como en gameplay. ¿Es tan buena como promete? ¿Sigue valiendo la pena meterse en una saga tan extensa? Vamos a ver.
Grendels y conspiraciones
En esta entrega seguimos la historia de Van Arkride, un “spriggan” (algo así como detective, mercenario y solucionador de problemas freelance) que ya conocimos en el juego anterior. Lo acompaña Elaine, una bracer (algo así como una justiciera con licencia oficial) con quien tiene un pasado complicado.

Ambos se ven envueltos en la investigación de una serie de asesinatos en Calvard. Pero las cosas se salen de control rápido cuando aparece un misterioso individuo que, al igual que Van, puede transformarse en un Grendel —una criatura poderosa con habilidades sobrenaturales. El enfrentamiento no sale nada bien para nuestros protagonistas… pero gracias a los Genesis (unas reliquias que ya aparecían en el primer juego), logran viajar al pasado y abrir una nueva línea temporal para evitar la catástrofe. Y sí, la historia va full sci-fi/magia con viajes temporales, manipulaciones desde las sombras y la búsqueda del último Genesis.
La historia se divide en cuatro actos principales, una intermisión, y también incluye una dungeon extra llamada Märchen Garten, que funciona como zona de entrenamiento y farmeo. Es un contenido semi-opcional donde puedes desbloquear trajes, accesorios y mejoras para tus personajes.

El Märchen Garten suena interesante, pero se siente más como contenido complementario que algo esencial. Las recompensas en general no son mejores que las que consigues jugando la historia principal, así que solo lo terminé haciendo por los trajes opcionales y para conseguir puntos de misiones secundarias. Las mejoras de habilidades estaban bien, pero no cambiaban mucho la jugabilidad.
Si solo vas por la historia principal, puedes terminar el juego en unas 30-35 horas. Yo me tomé 55 horas haciendo todas las misiones secundarias y completando el contenido del Märchen Garten. Al terminar, el juego desbloquea contenido extra en el modo NG+ (New Game Plus), incluyendo más pisos de la dungeon, y si quieres ver todos los eventos de los personajes, te puede durar fácilmente más de 80 horas.
Dos estilos de combate para todos los gustos
Desde Daybreak I, la serie introdujo un sistema que permite alternar entre combate por turnos (el clásico de Trails) y un modo de acción más dinámico. En esta secuela se nota que han afinado ese modo de acción: es más fluido, te deja usar habilidades (artes) y cambiar de personaje en tiempo real. Además, si empiezas una pelea desde el modo de acción, entras con ventaja al combate por turnos, lo cual es ideal para grindear o levelear personajes que habías dejado de lado.

En el modo por turnos también hay nuevas mecánicas: cuando rompes la postura de un enemigo, puedes usar un punto de Boost para hacer una cadena de ataques con aliados cercanos. Esto permite hacer bastante daño sin tener que gastar los preciados S-Crafts (los supers de la serie), que son limitados. En general, se siente un sistema muy equilibrado, y bastante estratégico.
Eso sí, algunos personajes nuevos llegan con kits de habilidades que están un poco más rotos que otros, lo cual puede que se note más si juegas en dificultades altas (como fue mi caso). Pero también es parte del encanto: armar tu equipo ideal y experimentar con combinaciones.

Falcom sabe hacer lo suyo en la música
Un apartado donde siempre se puede confiar en Falcom es la música. El soundtrack tiene un tono detectivesco que encaja perfectamente con la ambientación más urbana y madura de Calvard, y cuando llega la acción, las canciones suben de intensidad como es costumbre en Trails. Nada que decepcione aquí.
Una secuela que queda corta, pero se viene el final
Como segunda entrega en esta nueva etapa de la franquicia, Daybreak II cierra de forma bastante satisfactoria el arco de Swin y Nadia (dos personajes que aparecieron originalmente en Trails into Reverie). Sin embargo, se siente que no se profundiza tanto en algunos de los personajes nuevos introducidos en Daybreak I, lo cual quizás se esté guardando para el tercer juego.
Lo que sí queda claro es que Calvard tiene mucho más que ofrecer. Y con varios hilos argumentales aún abiertos desde el primer juego, esta secuela te deja con ganas de saber más. Si te gustó el tono más maduro, político y con tintes de noir que tiene esta saga, seguro vas a querer ver cómo sigue.
Si eres nuevo en la serie Trails, te recomendaría no empezar aquí. Lo ideal es comenzar por Trails through Daybreak I, que ya marca un punto de entrada más moderno y menos intimidante que otros arcos anteriores como Cold Steel o Sky. Pero si ya jugaste la primera parte de Calvard y te gustó, Daybreak II es una continuación natural que expande todo lo que funcionó y mejora varios aspectos del gameplay.
No es perfecto, pero es un paso firme para seguir construyendo esta nueva etapa de la franquicia. ¿Será la tercera parte la que demuestre lo que vale este arco? Solo queda esperar y ver.






















